Una nueva forma de pensar

Cuando hablamos de social media para las empresas, cuando hablamos de comunicación digital, de bidireccionalidad, de aplicar un marketing adecuado a los nuevos formatos… ¿Alguno se ha parado a pensar en cómo entienden esto los que vienen de la vieja escuela?

Venimos de un mundo que cimentó el crecimiento empresarial en prácticas que abarcan desde el liderato y las jerarquías marcadas, hasta las prácticas de una publicidad unidireccional basada en impactos y repeticiones.

 

Los nuevos medios, las redes sociales y las tecnologías que hoy nos son tan familiares exigen unos cambios de paradigmas que no todos son capaces de asimilar al mismo ritmo ni de la misma manera. Aparecer desde la nada para tratar de cambiar los hábitos y las costumbres de un gran gerente que hasta ahora ha llevado al éxito a su empresa basando sus decisiones en gráficas, números y balances, para enseñarle que nuevas aproximaciones son posibles y que las tecnologías las materializan no es tarea fácil.

Estamos en un momento en el que podemos empezar a tomar decisiones de una manera distinta. Las formas tradicionales son por supuesto válidas y nos van a conducir a mejorar rendimientos y direcciones en una mayoría de casos. Pero a día de hoy esta toma de decisiones tiene que tener en cuenta tal cantidad de información que necesitamos una nueva manera de enfrentar la resolución de retos.

Me he visto en multitud de ocasiones aportando soluciones muy “locas” a primera vista a problemas que se le planteaban a mis clientes. Y las aportaba desde el punto de vista de la inmensidad de posibilidades que nos brindan estas tecnologías. Tenemos ante nosotros la oportunidad de plantear nuevas soluciones a viejos retos pero no podemos permitirnos aportar viejas soluciones a los nuevos retos. El día a día de cada uno de nosotros, cada vez más digitales, con capacidades cada vez más amplias y con un abanico de realidades y versiones, que se traducen en una inmensidad de datos cada vez más inalcanzable, exige de los encargados de tomar decisiones estratégicas en las empresas valor y asumir el riesgo de decisiones valientes, basadas en la experimentación, la imaginación, la experiencia de los asesores y la intuición que proviene de la cantidad de datos que no somos capaces de procesar de manera consciente, pero que nos emiten sus resultados en forma de destellos creativos y de genialidad que nada tienen que ver con ser superdotados.

Ser valientes, osados, empáticos, intuitivos y creativos son y serán cada vez más requisitos y aptitudes que los retos del mundo social que estamos construyendo exigirán a los líderes que quieran llevar sus emprendimientos al éxito.

Foto: Apple Store de la 5ª Avenida de Nueva York by @cleoguerrero

Posted on by GM in Blog Leave a comment

Add a Comment