Música en tiempos de Social Media

Hace tiempo que doy vueltas al presente y futuro de la música y sus actores principales ahora que está aquí “esto del Internet” y el tiempo de las redes sociales es el ahora.

Hace muchos años, junto a un grupo genial de adolescentes enamorados del sonido del buen rock contundente y del que quedaría una amistad para siempre, intentamos dar rienda suelta a la creatividad musical en un grupo de música que, aunque nunca llegamos a ser famosos, creo que nos llenó a todos de tardes inolvidables, momentos únicos y nos hizo estar más cerca de este mundo.Lo que quiero decir es que tocábamos por amor a la música. No teníamos el menor interés en objetivos comerciales, sólo el objetivo de pasar un buen rato.

En el mundo actual en el que los formatos en los que se transporta la información cambian constantemente es muy complicado mantener una industria en la que el gran protagonista son los soportes del siglo pasado. Es como si a día de hoy hubiese empresas que protestaran porque los cálculos matemáticos ya no son resueltos con ábacos y hay que ponerle freno a la venta de calculadoras electrónicas, aplicaciones matemáticas en tu teléfono móvil o eliminar la posibilidad de tener una calculadora virtual en tus accesorios virtuales del ordenador.

Tras estas reflexiones quiero compartir algunas ideas y pensamientos que empecé a desarrollar cuando mi amigo Carlos Lázaro compartió conmigo sus inquietudes acerca de cómo difundir su música (por cierto excepcional. Estáis invitados a pasar por su canal de YouTube).

Sinceramente creo que a día de hoy, si no eres el creador del Gangnam Style, no puedes esperar contar con el respaldo suficiente de una productora que haga la inversión que generar un gran éxito necesita. Si no vas a vender suficientes circunferencias plateadas de plástico, si tu canción no va a generar miles de dólares en descargas de itunes, estas no van a arriesgar en tu promoción. Si eres músico seguro que ya sabías esto. Pero hay buenas noticias.

Creo que el éxito a día de hoy no está en la transferencia de la música en distintos envoltorios. Eso YA ES GRATIS. Las limitaciones en la distribución del contenido han desaparecido y querer cobrar por esto, si bien es legal, también es absurdo. En el presente, la única limitación para que la música llegue a cada uno de los ordenadores del mundo de forma gratuita es el nivel de conocimiento de los métodos P2P o de direcciones que difundan la ubicación de servidores que la hospeden. El éxito comercial de un músico o grupo de música que quiera rentabilizar económicamente su creatividad está en la creación de una gran marca personal sólida y genuina. El producto ya no es el soporte. Ni siquiera la música. Estos son sólo valores añadidos para coleccionistas de vinilo o personas con gusto por esa música en concreto. El verdadero producto es el músico o la banda.

Al igual que ocurre en un sin fin de profesiones a día de hoy, la diferenciación, lo que dará visualización al trabajo realizado, es la reputación del profesional, en este caso los músicos. No tratemos de convencer al público que comprar música es buena idea. Tratemos que quieran invertir en nuestra labor profesional por calidad, por buen hacer y porque el producto aporta un rol en sus vidas. Y que esa inversión pueda hacerse de muchas formas: Patrocinios publicitarios, asistencia a eventos, colaboraciones en otros campos, crowdfounding, contenido brandeado, catalización de opinión… Cada uno de estos “rubros” es un medio para rentabilizar la marca que hayamos creado.

Así que, si eres músico, te recomiendo probar algunos de estos consejos:

– Crea tus cuentas en las distintas redes sociales.

– Genera contenido no sólo acerca de tu música. Crea contenido personal, que sepan quién y cómo eres más allá de tu música, contenido acerca de tus fans, de las ciudades que visitas, de tus sentimientos acerca de tu entorno y cómo afecta esto a tu creatividad musical.

– Aprovecha las capacidades multimedia para postear tus canciones. En buena calidad por favor. No temas que se difunda. Si eres bueno, esto ya estará pasando. Gangnam Style generó más de 8 millones de dólares solamente en publicidad en YouTube.

– Interactúa con tus fans. Estos serán los mejores altavoces que tu música va a tener jamás.

– Trata de acercarte a ellos aportando algo más que música. Implícate.

– Recuerda, la música es tu diferencial, es el valor agregado, pero lo que de verdad va a contar a la larga es la persona.

– Genera expectativa acerca de tus canciones y discos. Aporta material extra como sesiones de grabación, tomas falsas, maquetas grabadas en un hotel… Traza con este material un camino temporal entre la creatividad y el resultado musical final para que tus fans vivan contigo el proceso. Hazles participar con sus opiniones.

– Nunca temas la pérdida de la exclusividad de la difusión de la música. Al contrario, foméntala. Nunca sabes qué pueda pasar. El famoso grupo Mago de Oz lo es en Latinoamérica gracias a la “piratería”. Sí, entre comillas, pero eso daría para otro post.

– Haz música por amor a la música. Como cuando empezaste. Los resultados llegarán y seguramente de las formas más inesperadas.

Yo soy de los que creen que esto del Social Media es un mundo enorme de oportunidades como nunca antes existieron para la autopromoción y difusión de la música, la creatividad y de la marca personal, y que gracias a esto podemos llegar a sitios, resultados y situaciones muy diversas. ¿Estás preparado?

Para escribir este post he tenido en mente a los fantásticos músicos Carlos Lázaro, Brandao y Zoria, y mis queridos compañeros de grupo Román, Oscar, Javi, Álvaro, Alberto, Sasha, Antonio, Denis y Jose. ¡Va por vosotros!

Foto: Carlos Lázaro en directo.

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